NOVENTA Y DOS
Esta parada de colectivo es mía. Siempre que vengo a Almagro me acoge muy amablemente mientras espero el 92 para volver a casa. Escucho primero Somebody that I used to know y después People have the power en loop, una detrás de la otra sin parar hasta que viene el bondi y me subo y ahí dejo el random funcionando. Spotify acompaña el recorrido por Corrientes derecho, después atravesamos Palermo y luego llegamos al hospital que es la parada de casa. Me bajo. Llave en mano saltimbanqueo hasta llegar, cuando cruzo el umbral me siento a salvo. Una vez lei un tuit que decía que qué atinado que llamáramos "casa" al lugar seguro cuando jugábamos a la mancha.
El otro día mientras esperaba el 92 muerta de frío y saltaba al ritmo de Patty Smith (i was dreaming in my dreamiiiing) llegó una chica a la parada cantando otra canción. Nuestras voces se superpusieron como cuando pones el rollo para atrás y sacas una foto encima de la otra. Somos las dueñas de la noche. No conozco la canción que está cantando, quisiera saber cuál es pero no voy a pausar mi loop por nada del mundo. Pienso que dos canciones no son suficientes, necesito una tercera para que se forme una Santísima Trinidad y el combo litúrgico esté completo.
Almagro es tan desalineado y tiene un tufo que da calambre pero es tan mi infancia y adolescencia que lo amo profundamente. La gente tiene miedo a decir "te amo" me di cuenta. Los edificios que bordean mi parada están desparejos incluso en su posición respecto del asfalto.
Un holograma de una chica con unas trenzas muy mononas me mira desde el edificio de enfrente pero no me está mirando a mí. Siempre me dieron un montón de curiosidad esos cosos de PROSEGUR que te ponen al encargado del edificio en la tele me parece re scifi re futurista re cheto mal, pero Almagro no es cheto para nada y los hologramas esos son un poco tétricos.
Ese mismo día justo una amiga me dijo más temprano que lo que más le gustaba de ser grande era tener amigues que la alcanzaran en auto a su casa y yo le pregunté "en serio eso es lo que mas te gusta?" porque como no sé la diferencia entre ser grande y ser chico me tomo todo muy al pie de la letra.
Bueno, a mí nadie me alcanza así que tuve que esperar el 92, así que supongo que todavía no estoy tan grande así que bueno, todavía puedo equivocarme mucho y no tomar decisiones tan sarpadas como qué tercera canción poner, el número dos es par, y es un seguro mano a mano, igual a igual, dualidad, binomio, etc, etc. La espera se hacía eterna por el frío. Pensé "cuando llegue calentaré sopa y pondré algo de fondo hasta dormir". Qué raro el futuro, nadie lo usa fuera de tuiter, o sí?
La otra chica que esperaba el 92 conmigo se fue y me siento un poco traicionada. Pero no importa. En el lugar donde debería parar el colectivo hay un auto estacionado y el chico que lo manejaba se quedó dormido en él. Tuve miedo de que cuando venga el bondi no tenga dónde parar y siga de largo pero supongo que lo puede solucionar el colectivero eso. Mis amigas dicen que me preocupo por cosas que no dependen de mí. Preocuparse es como ocuparse antes de.
Viene de lejos, luces azules y verdes y la chica que creí que me había abandonado salió corriendo de no sé dónde y se metió antes que yo a pesar de haber llegado a la parada después y haber desaparecido un buen rato.
La gente tiene el poder.
EL SÁBADO PIDE UN BESO
Primer desafío en serio desde que vivo sola. Tengo que sacar copias de las llaves porque me voy de viaje unos días y la gata va a quedar sola. Concubina está de viaje, por lo que le pedí a mi amiga Angie que venga a alimentar al felino mientras nadie está en la casa. Nunca me había pasado esto, siempre viví con gente. Buscar una ferretería abierta un sábado es más difícil de lo que pensaba. Google me tiró la dirección de varias que estaban cerradas y la última queda un poco más lejos. Es un sucucho dentro de una galería que está sobre Laprida. No pensé que estos lugares siguieran existiendo realmente. Entro y atrás mío una chica que intentó colarse pero la señora que atiende le dice que yo estaba primera. Le sonreí con la mirada, agradecida. Tiene aproximadamente mi altura y es muy gorda y muy linda, un corte muy parecido al que siempre quise hacerme pero nunca me animé porque me da dudas el pelo corto con los rulos. Usa anteojitos y sonríe de costado, todos los dientes torcidos. La chica que se intentó colar está enojada, la miro como pidiéndole perdón porque nadie merece enojarse un sábado tan lindo como este. La chica linda que atiende me pregunta qué llaves quiero copiar y le indico, las voy a sacar del llavero pero me dice “nono, dejalas ahí”. Es una experta. Alrededor mío cuelgan llaveros de siluetas de mujeres voluptosas que también ofician de abridor de cerveza. Son tornasolados, divinos. Me quiero comprar uno pero quizás quedo mal enfrente de la chica que atiende y no quiero causar una mala primera impresión. La chica hace las copias y se limpia los mocos con el suéter. Quiero que sea mi novia. “Probalas con la puerta abierta, eh, no te vayas a quedar encerrada afuera”. Me río, le digo que no. Que una vez salí y la chica que vive conmigo sacó la basura y se quedó en el pasillo como cuatro horas esperando que yo vuelva, porque me llamó un vecino y. Me doy cuenta de que la historia no le importa y la chica que se intentó colar realmente se va a enojar si me sigo demorando contando esta anécdota, que por otro lado tampoco es muy buena. “Hasta las ocho y media estamos”. “Gracias”, le digo y le dedico mi sonrisa más encantadora. Le pago y salgo. Me da miedo dejar a la gata sola pero creo que Angie le va a poder dar amor. Quizás debería pedirle a la chica de la cerrajería que venga a cuidarla y dejarle a ella la copia de las llaves. Es ruda, siempre quise salir con una chica ruda y muy cool, aunque no me gustaría estar atendiendo una cerrajería un sábado a la tarde. Tengo que ir a casa y probar las llaves antes de las 8:30. A pesar de que me esfuerzo por que no suceda eso siempre termino estando apurada aunque sea fin de semana. En el camino compro fruta, pan y Nutella. La chica del lugar de panes me hace ojitos y me dice que soy linda porque le hice un chiste enfrente de un gringo que no entendió que nos estábamos riendo de él. Pienso que ese pan que compré al gringo le debe haber salido muy barato. Pienso también que el mundo sería un lugar mucho menos espantoso si realmente pudiéramos cojer con todas las vendedoras lindas que hay en el barrio. ¿Cómo hace la gente para conocerse, invitarse a salir, tener onda y profundizar un vínculo? Una chica ruda estereotipo de chica que siempre me habría gustado tener de novia es Fabi Cantilo. Ella es una estrella de rock. Busco en Spotify, pongo “Una tregua” y me voy a merendar dando saltitos y cantando desafinado como siempre (“yo sé que te llamé esa tarde que volví de Nueva York / yo sé que le pedí al de arriba una tregua por favor”). La última vez que me rompieron realmente el corazón quedé devastada. Me pregunto si hay formas dignas de salir de una ruptura de corazón. Me acuerdo que por esos días conocí a alguien que me dijo que para investigar es imprescindible que mientras leés vayas anotándolo todo, y empecé a aplicar erradamente ese consejo, cual mantra, con la vida en general. Desde ese momento intento convertir cualquier estupidez en una historia decible. La verdadera pregunta es si existe aplicar un consejo de forma no errada.
La aplicación de Rappi me manda una notificación que dice “este fin de semana no cobraste”. Y no. La tecnología se ríe de mí tan obscenamente que me enoja un poco. Pero nadie merece estar enojada un sábado tan lindo como este.
“Conecté los cables correctos y apareciste”.
Llego a casa, la copia de la llave anda mejor que la original.
Primer desafío en serio desde que vivo sola atravesado con éxito.
HOY ME PORTÉ MAL
Hoy hice 3 cosas que no debía
1 me colé en el subte
2 le mandé una foto a mi ex de cuando estábamos juntxs
3 en el trabajo cuando me preguntaron si estaba feliz por el triunfo del peronismo dije "no"
El chabón de Metrovías me agarró en la escalera y me dijo "debería darte vergüenza".
La excusa era que mi salario vale un 20% menos que ayer, pero mi jefe no lo entendió.
Mi ex dice que a veces sueña conmigo y se levanta llorando.
(Nos extrañamos más por lo que pudo haber sido que por lo que efectivamente fue)
Pensé que iba a estar contenta cuando perdiera Macri.
Amenacé con irme a vivir al exterior si ganaba, más de diez veces,
(como hipócrita digna, denosté a los que hicieron lo mismo)
Diez veces.
La misma cantidad que pensé y le dije a mi ex que yo también
a veces me despierto y lloro
pero ya no sueño más con él.
Finjo demencia, le digo que me olvidé en casa la sube y no me cree.
No soporta mi desacato a la autoridad: "a ver mostrame la mochila".
Pienso que yo obedezco a todos mis jefes.
Soy una persona muy responsable,
siempre hago toda la tarea,
me saco las mejores notas,
soy el orgullo de mis papás.
Ya es suficiente.
Exijo mi diaria rebeldía ineficaz,
como cuando vivía con mi ex y comprábamos café instantáneo marca Dia% y lo batíamos con leche en polvo y llegábamos tarde al trabajo.
Daba clases de contabilidad y había una metáfora con un vermú y una aceituna pero ya no me la acuerdo.
(Nos la enseñaron en el secundario cuando nadie sabía lo que era un vermú).
Al jefe de ese momento le gustaba chuparse los dedos para pasar los billetes de mi salario en negro. 100, 200, 300.
Como los 300 que le puse a la Sube hace unos días
(en 2015 era más dinero).
"Vergüenza me dan otras cosas".
Pero le digo que sí, que perdón: "no volverá a suceder" (que me descubras)
Quizás deje de fingir demencia y empiece a fingir cordura.
Algún día voy a tener que aprenderme de memoria todas las reglas y seguirlas al pie de la letra:
1 En subte se viaja pagando
2 A los exs se los llora en silencio
3 La vuelta del peronismo se festeja
Esta parada de colectivo es mía. Siempre que vengo a Almagro me acoge muy amablemente mientras espero el 92 para volver a casa. Escucho primero Somebody that I used to know y después People have the power en loop, una detrás de la otra sin parar hasta que viene el bondi y me subo y ahí dejo el random funcionando. Spotify acompaña el recorrido por Corrientes derecho, después atravesamos Palermo y luego llegamos al hospital que es la parada de casa. Me bajo. Llave en mano saltimbanqueo hasta llegar, cuando cruzo el umbral me siento a salvo. Una vez lei un tuit que decía que qué atinado que llamáramos "casa" al lugar seguro cuando jugábamos a la mancha.
El otro día mientras esperaba el 92 muerta de frío y saltaba al ritmo de Patty Smith (i was dreaming in my dreamiiiing) llegó una chica a la parada cantando otra canción. Nuestras voces se superpusieron como cuando pones el rollo para atrás y sacas una foto encima de la otra. Somos las dueñas de la noche. No conozco la canción que está cantando, quisiera saber cuál es pero no voy a pausar mi loop por nada del mundo. Pienso que dos canciones no son suficientes, necesito una tercera para que se forme una Santísima Trinidad y el combo litúrgico esté completo.
Almagro es tan desalineado y tiene un tufo que da calambre pero es tan mi infancia y adolescencia que lo amo profundamente. La gente tiene miedo a decir "te amo" me di cuenta. Los edificios que bordean mi parada están desparejos incluso en su posición respecto del asfalto.
Un holograma de una chica con unas trenzas muy mononas me mira desde el edificio de enfrente pero no me está mirando a mí. Siempre me dieron un montón de curiosidad esos cosos de PROSEGUR que te ponen al encargado del edificio en la tele me parece re scifi re futurista re cheto mal, pero Almagro no es cheto para nada y los hologramas esos son un poco tétricos.
Ese mismo día justo una amiga me dijo más temprano que lo que más le gustaba de ser grande era tener amigues que la alcanzaran en auto a su casa y yo le pregunté "en serio eso es lo que mas te gusta?" porque como no sé la diferencia entre ser grande y ser chico me tomo todo muy al pie de la letra.
Bueno, a mí nadie me alcanza así que tuve que esperar el 92, así que supongo que todavía no estoy tan grande así que bueno, todavía puedo equivocarme mucho y no tomar decisiones tan sarpadas como qué tercera canción poner, el número dos es par, y es un seguro mano a mano, igual a igual, dualidad, binomio, etc, etc. La espera se hacía eterna por el frío. Pensé "cuando llegue calentaré sopa y pondré algo de fondo hasta dormir". Qué raro el futuro, nadie lo usa fuera de tuiter, o sí?
La otra chica que esperaba el 92 conmigo se fue y me siento un poco traicionada. Pero no importa. En el lugar donde debería parar el colectivo hay un auto estacionado y el chico que lo manejaba se quedó dormido en él. Tuve miedo de que cuando venga el bondi no tenga dónde parar y siga de largo pero supongo que lo puede solucionar el colectivero eso. Mis amigas dicen que me preocupo por cosas que no dependen de mí. Preocuparse es como ocuparse antes de.
Viene de lejos, luces azules y verdes y la chica que creí que me había abandonado salió corriendo de no sé dónde y se metió antes que yo a pesar de haber llegado a la parada después y haber desaparecido un buen rato.
La gente tiene el poder.
EL SÁBADO PIDE UN BESO
Primer desafío en serio desde que vivo sola. Tengo que sacar copias de las llaves porque me voy de viaje unos días y la gata va a quedar sola. Concubina está de viaje, por lo que le pedí a mi amiga Angie que venga a alimentar al felino mientras nadie está en la casa. Nunca me había pasado esto, siempre viví con gente. Buscar una ferretería abierta un sábado es más difícil de lo que pensaba. Google me tiró la dirección de varias que estaban cerradas y la última queda un poco más lejos. Es un sucucho dentro de una galería que está sobre Laprida. No pensé que estos lugares siguieran existiendo realmente. Entro y atrás mío una chica que intentó colarse pero la señora que atiende le dice que yo estaba primera. Le sonreí con la mirada, agradecida. Tiene aproximadamente mi altura y es muy gorda y muy linda, un corte muy parecido al que siempre quise hacerme pero nunca me animé porque me da dudas el pelo corto con los rulos. Usa anteojitos y sonríe de costado, todos los dientes torcidos. La chica que se intentó colar está enojada, la miro como pidiéndole perdón porque nadie merece enojarse un sábado tan lindo como este. La chica linda que atiende me pregunta qué llaves quiero copiar y le indico, las voy a sacar del llavero pero me dice “nono, dejalas ahí”. Es una experta. Alrededor mío cuelgan llaveros de siluetas de mujeres voluptosas que también ofician de abridor de cerveza. Son tornasolados, divinos. Me quiero comprar uno pero quizás quedo mal enfrente de la chica que atiende y no quiero causar una mala primera impresión. La chica hace las copias y se limpia los mocos con el suéter. Quiero que sea mi novia. “Probalas con la puerta abierta, eh, no te vayas a quedar encerrada afuera”. Me río, le digo que no. Que una vez salí y la chica que vive conmigo sacó la basura y se quedó en el pasillo como cuatro horas esperando que yo vuelva, porque me llamó un vecino y. Me doy cuenta de que la historia no le importa y la chica que se intentó colar realmente se va a enojar si me sigo demorando contando esta anécdota, que por otro lado tampoco es muy buena. “Hasta las ocho y media estamos”. “Gracias”, le digo y le dedico mi sonrisa más encantadora. Le pago y salgo. Me da miedo dejar a la gata sola pero creo que Angie le va a poder dar amor. Quizás debería pedirle a la chica de la cerrajería que venga a cuidarla y dejarle a ella la copia de las llaves. Es ruda, siempre quise salir con una chica ruda y muy cool, aunque no me gustaría estar atendiendo una cerrajería un sábado a la tarde. Tengo que ir a casa y probar las llaves antes de las 8:30. A pesar de que me esfuerzo por que no suceda eso siempre termino estando apurada aunque sea fin de semana. En el camino compro fruta, pan y Nutella. La chica del lugar de panes me hace ojitos y me dice que soy linda porque le hice un chiste enfrente de un gringo que no entendió que nos estábamos riendo de él. Pienso que ese pan que compré al gringo le debe haber salido muy barato. Pienso también que el mundo sería un lugar mucho menos espantoso si realmente pudiéramos cojer con todas las vendedoras lindas que hay en el barrio. ¿Cómo hace la gente para conocerse, invitarse a salir, tener onda y profundizar un vínculo? Una chica ruda estereotipo de chica que siempre me habría gustado tener de novia es Fabi Cantilo. Ella es una estrella de rock. Busco en Spotify, pongo “Una tregua” y me voy a merendar dando saltitos y cantando desafinado como siempre (“yo sé que te llamé esa tarde que volví de Nueva York / yo sé que le pedí al de arriba una tregua por favor”). La última vez que me rompieron realmente el corazón quedé devastada. Me pregunto si hay formas dignas de salir de una ruptura de corazón. Me acuerdo que por esos días conocí a alguien que me dijo que para investigar es imprescindible que mientras leés vayas anotándolo todo, y empecé a aplicar erradamente ese consejo, cual mantra, con la vida en general. Desde ese momento intento convertir cualquier estupidez en una historia decible. La verdadera pregunta es si existe aplicar un consejo de forma no errada.
La aplicación de Rappi me manda una notificación que dice “este fin de semana no cobraste”. Y no. La tecnología se ríe de mí tan obscenamente que me enoja un poco. Pero nadie merece estar enojada un sábado tan lindo como este.
“Conecté los cables correctos y apareciste”.
Llego a casa, la copia de la llave anda mejor que la original.
Primer desafío en serio desde que vivo sola atravesado con éxito.
HOY ME PORTÉ MAL
Hoy hice 3 cosas que no debía
1 me colé en el subte
2 le mandé una foto a mi ex de cuando estábamos juntxs
3 en el trabajo cuando me preguntaron si estaba feliz por el triunfo del peronismo dije "no"
El chabón de Metrovías me agarró en la escalera y me dijo "debería darte vergüenza".
La excusa era que mi salario vale un 20% menos que ayer, pero mi jefe no lo entendió.
Mi ex dice que a veces sueña conmigo y se levanta llorando.
(Nos extrañamos más por lo que pudo haber sido que por lo que efectivamente fue)
Pensé que iba a estar contenta cuando perdiera Macri.
Amenacé con irme a vivir al exterior si ganaba, más de diez veces,
(como hipócrita digna, denosté a los que hicieron lo mismo)
Diez veces.
La misma cantidad que pensé y le dije a mi ex que yo también
a veces me despierto y lloro
pero ya no sueño más con él.
Finjo demencia, le digo que me olvidé en casa la sube y no me cree.
No soporta mi desacato a la autoridad: "a ver mostrame la mochila".
Pienso que yo obedezco a todos mis jefes.
Soy una persona muy responsable,
siempre hago toda la tarea,
me saco las mejores notas,
soy el orgullo de mis papás.
Ya es suficiente.
Exijo mi diaria rebeldía ineficaz,
como cuando vivía con mi ex y comprábamos café instantáneo marca Dia% y lo batíamos con leche en polvo y llegábamos tarde al trabajo.
Daba clases de contabilidad y había una metáfora con un vermú y una aceituna pero ya no me la acuerdo.
(Nos la enseñaron en el secundario cuando nadie sabía lo que era un vermú).
Al jefe de ese momento le gustaba chuparse los dedos para pasar los billetes de mi salario en negro. 100, 200, 300.
Como los 300 que le puse a la Sube hace unos días
(en 2015 era más dinero).
"Vergüenza me dan otras cosas".
Pero le digo que sí, que perdón: "no volverá a suceder" (que me descubras)
Quizás deje de fingir demencia y empiece a fingir cordura.
Algún día voy a tener que aprenderme de memoria todas las reglas y seguirlas al pie de la letra:
1 En subte se viaja pagando
2 A los exs se los llora en silencio
3 La vuelta del peronismo se festeja




me encantó "noventa y dos" creo que podría ser una canción de Zambayonny
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